La tristeza profunda en mayores

Las personas mayores aportan experiencias y conocimientos valiosos como miembros de la sociedad, de la familia y la fuerza de trabajo. Aunque la mayoría de las personas mayores de 60 años gozan de buena salud, muchas sufren de enfermedades neurológicas, mentales y otras afecciones crónicas.

La depresión es uno de los trastornos más comunes. En este artículo explicamos qué es, cómo afecta a los adultos mayores y cuáles son las mejores estrategias de asistencia y tratamiento. 

La depresión en ancianos

La depresión es un trastorno generalizado. Los estudios afirman que afecta a un 8? las personas mayores y se considera un problema de salud pública. Existen múltiples variables que pueden generar un sentimiento de tristeza profunda o frustración:

  • La muerte de amigos cercanos o del cónyuge.
  • Padecimiento de un dolor o de una enfermedad crónica.
  • Familiares que abandonan el hogar.
  • Mudanza hacia un centro de salud especializado en la tercera edad.
  • Pérdida de la autonomía para realizar las actividades diarias y de cuidado personal.

La depresión también puede ser una consecuencia de otras dolencias como el cáncer, el Mal de Parkinson, la demencia, trastornos tiroideos, accidentes cerebrovasculares, enfermedades del corazón, entre otros.

Es normal que esta enfermedad mental no sea tratada ni diagnosticada correctamente. Muchas veces, los síntomas se confunden con otras afecciones comunes en la tercera edad y son pasados por alto. Por desgracia, esta realidad no sólo va en detrimento de la calidad de vida. También genera un incremento en la utilización de servicios médicos y en los costes de la asistencia sanitaria.

Tipos de depresión y síntomas

No existe una relación entre el riesgo a desarrollar una depresión y el aumento de la edad. Este es el primer factor que se debe considerar para hablar sobre este trastorno del estado de ánimo en la vejez. Esta enfermedad puede presentarse en múltiples formas. Cada tipo de depresión varía en duración, impacto en la vida cotidiana e intensidad.

Estos son los tipos de depresión más comunes en las personas con más de 60 años:

  • Distimia: Se manifiesta con síntomas intermitentes de poca intensidad que persisten durante un largo período de tiempo (mínimo de 2 años). Se trata de síntomas cognitivos, interpersonales o relacionados con el sueño, el apetito y el nivel de energía.

También es común la aparición de baja autoestima, irritabilidad, aislamiento social, dificultad para concentrarse, desesperanza, desinterés general y tristeza.

  • Depresión mayor: Se manifiesta con síntomas intensos que aparecen todos los días: llanto, apatía, desinterés por las actividades diarias, sentimiento de vacío, pensamientos reiterados de muerte, aumento o pérdida de peso, hipersomnia o insomnio.

También puede manifestarse en forma de enloquecimiento, problemas de concentración o fatiga. Los delirios generados por un duelo o en personas hospitalizadas deben ser tratados con mucho cuidado. La depresión mayor puede generar la adicción a determinados medicamentos o sustancias como el alcohol.

¿Cómo ayudar a un adulto mayor con depresión?

El diagnóstico y tratamiento oportunos son decisivos. No existen medicamentos para curar este trastorno, sólo paliativos que ayudan a controlar y disminuir sus síntomas. También se pueden aplicar varias estrategias para mejorar la vida de los pacientes y apoyar a sus familiares:

  • La optimización del bienestar, la salud psíquica y física.
  • El reconocimiento temprano del tipo de depresión para aplicar un tratamiento óptimo y oportuno.
  • Identificación de las afecciones físicas conexas.
  • Obtener información detallada sobre esta enfermedad.
  • Garantizar la asistencia profesional a los pacientes y asesoría a sus familiares.

La salud mental de las personas mayores que padecen tristeza profunda necesita una buena asistencia social y sanitaria. Se necesitan cuidadores que cuenten con conocimientos profesionales y que puedan ofrecer una atención especializada. El servicio de ayuda domiciliaria es una de las soluciones más recomendables.

En SADA proporcionamos una amplia gama de servicios dirigidos a familias que:

  • No tienen tiempo para cuidar a sus ancianos.
  • Necesitan ayuda con la rutina doméstica o acompañamiento en los traslados y otras necesidades básicas.

Es imprescindible proporcionar un apoyo y atención prolongada. Esta es la única forma de crear entornos y condiciones de vida que mejoren la salud mental, propicien el bienestar y puedan satisfacer las necesidades básicas de los pacientes. Para ello, es necesario establecer:

  • Cuidados y programas personalizados.
  • Libertad y protección.
  • Atención rápida en emergencias.
  • Actividades orientadas a promover el entretenimiento y la participación activa en la comunidad.

Consejos para prevenir la depresión en los adultos mayores

  • Proporcionar una alimentación equilibrada y saludable. La eliminación de alimentos procesados y el azúcar refinado ayuda a mejorar y mantener la salud mental.
  • Promover la realización de algún tipo de actividad física adaptada a las condiciones de cada persona.
  • Garantizar el descanso adecuado y tratar correctamente cualquier trastorno del sueño.
  • Mantener el contacto con la comunidad, amigos y familiares. Las relaciones sociales previenen estados de ánimo bajos.
  • Motivar la realización de ejercicios mentales para estimular el entrenamiento de la memoria y los procesos cognitivos.
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