Cuidar personas mayores o enfermos con dependencia no es tarea fácil. Con el tiempo la situación se vuelve más compleja, menos tolerable y muy agotadora para el cuidador.

Un enfermo de Alzheimer u otra patología dependiente requieren de atención a tiempo completo, medicación, higiene, alimentación, responsabilidad y mucho cariño.

Estos factores terminan absorbiendo la vida persona del familiar responsable llevándolo a un profundo estrés, frustración, depresión y desgaste físico. Lo que realmente se conoce como síndrome del cuidador quemado o de Burnout.

¿Sabías sobre la existencia de este síndrome? ¿Sientes que tú, un familiar o amigo está viviendo una situación similar? Descuida, estas en las mejores manos. Somos una empresa especializada en el tema con 26 años de experiencia. Ofrecemos todo tipo de servicio y ayuda especializada para los abuelitos.

Aquí abajo tienes todo lo que necesitas saber sobre esta patología.

Causas del síndrome de Burnout

Esta patología fue diagnóstica por Herbert Freudenberg en 1974, luego de estudiar los efectos de profesionales dedicados al cuidado de personas con elevado deterioro de salud, donde descubrió que la ansiedad, fatiga y agotamiento físico – psíquico se debía al síndrome burnout o estar quemado.

Todo indica que estar al cuidado de una persona enferma por un tiempo y empezar a batallar con ella para que ingiera sus medicamentos, alimentos, acepte ducharse, salir a consulta médica… en el caso de los adultos, es el primer detonante de estrés.

El estrés viene acompañado de agotamiento e irritabilidad, generado por esa toxica relación entre el cuidador y su paciente. Cubrir las necesidades de la persona atendida se vuelve un reto y un gran esfuerzo diario.

Sobre todo si no se cuenta con el apoyo moral y económico de las personas que rodean al paciente para organizar, gestionar y agilizar su atención especializada y personalizada.

No aceptar la realidad de las enfermedades degenerativas o psicológicas y empeñarse en mejorar la calidad de vida de tu familiar, amigo o paciente de manera excesiva. Te puede llevar a sufrir las consecuencias del síndrome del cuidador agotado.

Síntomas del síndrome del cuidador agotado

Sentirse responsable porque un paciente depende únicamente de ti implica una pérdida de energía razonable por la exposición prolongada al estrés y sin el tiempo suficiente para ocuparte de ti y tus asuntos.

Checa los siguientes síntomas que se muestran a continuación y compáralos con los tuyos o con los de ese cuidador de abuelitos que te preocupa:

  • Fatiga o ansiedad
  • Cambios en los hábitos alimenticios.
  • Insomnio – somnolencia.
  • Depresión y ganas de llorar, gritar, huir.
  • Baja realización y cuidado personal.
  • Dolores musculares por fuerzas ejercidas y poco descanso.
  • Irritabilidad hacia todo y todos con facilidad ante pequeñas molestias.
  • Aislamiento social y familiar.
  • Desinterés y abandono de actividades recreativas.
  • Sensación de resentimiento hacia el grupo que abarca al paciente por falta de apoyo.
  • Impaciencia y toma de decisiones apresuradas.
  • Incomprensión.
  • Dificultad para relajarse de día o de noche.
  • Enfermedades recurrentes, nunca antes padecidas.

Como puedes notar los síntomas son serios. Estos contribuyen a un deterioro masivo de mente y cuerpo llevando al cuidador a sufrir un grave desequilibrio de no se prevenido o tratado a tiempo.

Sin duda el trabajo en equipo con la familia del dependiente es la mejor opción para cuidar y cuidarse.

¿Cómo prevenirlo?

Tú como cuidador o familiar responsable debes ser el primero en tomar las medidas de prevención necesarios para conservan tu salud y mantener el equilibrio y la armonía con el abuelito o abuelita.

Ciertamente estas personas de avanzada edad se vuelven como niños, sus conductas pueden cambiar en ocasiones, su memoria fallar y las enfermedades empeorar.

Pero, para equilibrar todas estas cosas y mantener tú estabilidad emocional y física debes:

  • Aceptar la realidad médica de tu paciente o ser querido tal como es por dolorosa que sea.
  • Anímate a salir y disfrutar con tus familiares y amigos.
  • Dedícate tiempo, arregla tu cabello, uñas, usa una prenda de vestir nueva, disfruta de un postre o comida.
  • Pide ayuda a un especialista, colega o familiar si estas solo y sin apoyo.
  • Promueve la independencia del anciano.
  • No te excedas en las comidas, consumo de cafés o analgésicos.

Debes tener presente que si enfermas por agotamiento no podrás ayudar a ese abuelito que tanto depende ti y a quien le has tomado tanto cariño durante todo el tiempo compartido.

¿Cómo aliviar los síntomas del cuidador cansado?

Cuidar a un ancianito con Alzheimer pone a prueba hasta el más amoroso de los hijos, nietos o profesional. La dura realidad que enfrentan es muy triste y para sobrellevar estos síntomas, debes aceptar la ayuda especializa y no dejarte consumir por esa tendencia a central tu vida en tu ser querido o persona que cuidas.

En definitiva cuidar a personas mayores es un trabajo muy noble y gratificante pero también es estresante. Así que si necesitas ayuda a domicilio, servicio de transporte con vehículo adaptado u otra prestación, consulta con los expertos para obtener resultados satisfactorios.