Se conoce como saturación de oxígeno a la cantidad de gas que hay en la sangre. Es decir, cuando tu corazón bombea la sangre, el oxígeno se unirá a los glóbulos rojos y se distribuirá por todo tu cuerpo.
De este modo, los niveles de saturación adecuados, que oscilan entre un 95 y 99% en personas mayores, garantizarán que las células de su cuerpo cuenten con la justa cantidad de oxígeno. Este un parámetro que es vital para evaluar tu actividad pulmonar y las funciones respiratorias.
¿Qué pasa con los adultos mayores?
A medida que se avanza en edad, esos niveles de saturación tienden a la baja con sus consecuencias. Las personas mayores de 70 años pueden registrar un nivel de saturación de oxígeno cercano al 95% que se puede decir es aceptable.
El problema viene cuando ese valor es del 90%. En este caso, estarás ante una hipoxia. Si ese nivel es menor al 80% estarás en presencia de una hipoxia severa, algo muy peligroso para la salud.
En las personas adultas hay que prestar mucha atención a su respiración y no confundirla como una consecuencia del pánico o estado de confinamiento como ocurre con el coronavirus.
La prueba de oxígeno en la sangre permite conocer:
- La cantidad de oxígeno que hay en la sangre.
- Presión con la cual el oxígeno pasa desde los pulmones a la sangre.
- La cantidad de hemoglobina existente en el torrente sanguíneo.
- Cantidad de dióxido de carbono en la sangre.
- PH o equilibro ácido – base.
Varía según el estado de salud
El nivel de saturación de oxígeno en la sangre puede variar de manera considerable al tener en cuenta la salud del paciente. Los siguientes factores externos influyen. Entre estos, destacamos:
- Obesidad y afecciones: Aquellas personas que son obesas y que a la vez presentan enfermedades cardiovasculares o pulmonares, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, apnea del sueño o cardiopatía crónica tienden a presentar niveles de saturación más bajos.
- Atención a los fumadores: El mal hábito del tabaquismo es posible que influya en la precisión de la oximetría de pulso.
- Anémicos: Las personas con anemia pueden presentar una saturación de oxígeno normal. Pese a ello, eso no puede indicar una oxigenación adecuada, ya que hay menos hemoglobina para transportar la cantidad necesaria de oxígeno.
¿Qué ocurre cuando los niveles de oxígeno no son normales en las personas mayores?
- No se recibe el oxígeno suficiente.
- Se desequilibra el PH.
- No se elimina el suficiente dióxido de carbono.
¿Qué es la hipoxia?
Es el estado de baja de oxígeno en la sangre, los tejidos y las células del organismo que comprometen sus funciones al alterarse las fases de ventilación alveolar o la difusión alveolocapilar respiratoria.
Esta acción te produce una deficiente entrega de oxígeno atmosférico en la sangre que llega a los capilares de los pulmones y provoca la disminución del oxígeno en la sangre.
En las personas mayores, los cuadros de hipoxia afectan las zonas más grandes del cerebro en sus hemisferios. Una de las consecuencias es la hipoxia tisular, que se presenta cuando la presión de oxígeno en los capilares es poca para aportar la cuota necesaria para las necesidades fisiológicas.
Hay que considerar que la oxigenación celular es imprescindible para la adecuada producción de los glóbulos rojos o eritrocitos.
La hipoxemia
Es la baja en la saturación de oxígeno que se puede presentar en los ancianos. Su origen obedece a distintas causas, como la respiración superficial, enfermedades coronarias o pulmonares, oxígeno bajo en el aire que se inhala y apnea del sueño.
Una de las consecuencias en las personas mayores tiene que ver con la severa disminución en el rendimiento del cerebro que produce posibles pérdidas de la memoria o problemas para la resolución de operaciones matemáticas.
Al bajar la saturación de oxígeno en ancianos se producen algunos trastornos de la conciencia y la percepción, aparte que también se puede alterar su personalidad.
¿Qué provoca?
La hiperventilación es una de las principales consecuencias. En los ancianos, puede darse por estados de angustia, o por alguna enfermedad respiratoria o coronaria de base. Los síntomas son los siguientes:
- Problemas de respiración.
- Distensión en el abdomen.
- Espasmos en los músculos de las manos y los pies.
- Dolor en el pecho y palpitaciones.
- Mareos.
- Confusión.
- Debilidad.
- Trastornos en el sueño.
- Hormigueo y entumecimiento alrededor de la boca y en los brazos.
¿Qué puedes hacer?
La hipoxemia es algo bastante serio y de alto riesgo, en especial, cuando se presenta en las personas mayores, razón por la cual debes tratarla. Al detectar esta dolencia, lo aconsejable es acudir al médico.
Para tener la certeza de esta situación, es preciso medir los niveles de oxígeno en la sangre con un pulsioxímetro. Debes colocar el dedo índice para saber cuál es su saturación y con la lectura de los valores, el especialista te indicará el tratamiento para el paciente.
Otra opción es hacer un examen de sangre, analizando los gases sanguíneos para medir el nivel de oxígeno arterial y venoso. Esto depende de una punción en una arteria o en una vena.