Convivir a diario con una persona con demencia senil no suele ser fácil, ya que hay muchas dificultades donde es posible perder el control de la situación. Sin embargo, con algunos consejos muy prácticos es posible ayudarles a estos ancianos a reducir la sensación de soledad, desconcierto y aislamiento que pueden experimentar.
Todos los casos son distintos, ya que la demencia no tiene un patrón de comportamiento absoluto. En los casos más simples, la familia se puede hacer cargo del anciano sin problema, al menos por un tiempo; pero cuando llega la etapa más complicada, es bueno contar con ayuda profesional, ya sea en una casa de retiro o con un cuidador particular.
En este artículo conocerás los principios básicos para poder cuidar a una persona mayor con demencia, atendiendo sus necesidades básicas, y ayudándoles a estar más tranquilos en esta condición que es tan complicada y que le puede pasar a cualquiera.
¿Qué es la demencia senil?
La demencia senil es una enfermedad crónica y degenerativa que actualmente no tiene tratamiento farmacológico. Este padecimiento plantea grandes retos en materia de atención de las personas mayores, pues mientras estas van perdiendo sus capacidades cognitivas, también presentan emociones y deseos que hace que su situación requiera más empatía y paciencia.
Por otra parte, esta condición también tiene un fuerte impacto en el equilibrio familiar, pues el reaccionar asertivamente ante la aparición de nuevos síntomas y déficits supone una tensión significativa para las personas cercanas al anciano. Lo bueno de esto es que, aunque la demencia no se puede curar, se puede tratar con algunas dinámicas enfocadas en el trato y la socialización.
Cómo cuidar ancianos con demencia senil
Estas son algunas recomendaciones básicas que debes tener en cuenta para tratar con una persona mayor con demencia.
Cuidado con las restricciones
El error más común es que se exagera un poco en las restricciones que les hacen a los ancianos. Una restricción no es sólo atarlos a una cama para que no se haga daño, es también cerrar las puertas de los armarios personales, no dejarles que lleven gafas, que no les des nada para hacer o mirar, etc. En otras palabras, tratarlos como si no tuvieran conciencia de nada.
Al contrario de lo que se cree, una persona con demencia senil es mucho más consciente de su entorno de lo que parece. Por esta razón es necesario inculcarles alguna actividad que les permita entretenerse. De hecho, muchas veces son ellos los que tienen la iniciativa a desarrollar alguna tarea creativa o que les requiera concentración.
Si está en el hogar, inclúyele en las actividades
Es importante que tengas actividades diarias que ayuden a la persona con demencia a sentirse todavía activa y útil. Estos son algunos ejemplos de que pueden adaptarse a los intereses y capacidades del anciano:
- Ayudar en las tareas domésticas
- Ayudar en la preparación de las comidas
- Leer el periódico
- Escuchar las noticias en la radio o la televisión
- Ejercicio en casa
- Jardinería
- Actividades sencillas de bricolaje
- Bordado
Por ejemplo, la preparación de las comidas es un área que puede ser muy disfrutada, el anciano puede seguir sintiéndose útil y parte integral de la familiacolaborando en lo que pueda, cortando verduras, amasando o incluso simplemente poniendo la mesa.
La recreación a través de dinámicas
Para esto hay muchas opciones que puedes intentar, la escritura, el dibujo y el canto son opciones muy buenas. En varias ocasiones a lo largo del día, puedes utilizar la música, esta es una forma muy buena para llegar a su corazón y estimular su cerebro. En internet puedes encontrar playlist con música de su época que muy seguramente les va a encantar.
También puedes pensar en grupos de lectura compartida donde les puedas leer cuentos, historias, y anécdotas alusivas a sus años de juventud.
Ayúdales a ver el aseo personal desde otra perspectiva
Las labores de autocuidado también son momentos importantes del día, ya que puedes ayudarles a mantener su autonomía y autoestima animándolos a bañarse y vestirse solos. No obstante, debes intervenir cuando sea necesario para facilitarles los pasos más difíciles, es estos momentos debes tratarlos con amabilidad, discreción y paciencia.
Presta también atención al entorno del baño, si tiene muchos objetos puede resultar confuso como ellos. Deja sólo lo necesario, eliminando los obstáculos como alfombras u objetos peligrosos. Además, ayúdales a escoger la ropa que se pondrán y a mantener todo en orden, tratando en lo posible que no perciban estas actividades como una carga o imposición.
Comunicación, respeto y cariño
Habla despacio y con un tono de voz moderado, repitiendo varias veces con paciencia y no te precipites o los presiones. Es común que las personas con demencia tengan episodios de llanto y agresividad si se sienten atacados. Por eso, en el cuidado de personas mayores debes buscar empatía hablándoles con entusiasmo, incluso busca el contacto físico tomándole la mano, abrazándolo, etc.