La prótesis de cadera es un tipo de intervención quirúrgica que consiste en reemplazar las partes dañadas de la cadera del paciente con una pieza de titanio, acero inoxidable, cromo-cobalto o cerámica.
Es una operación muy común en personas mayores de 60 años, y se realiza para devolver el movimiento y la tranquilidad a quienes tienen diferentes afecciones como artrosis de cadera, o han tenido accidentes traumáticos como caídas, golpes o accidentes de tránsito.
En los ancianos, es necesario realizar un diagnóstico preciso para determinar el mejor método de intervención. Además, se deben seguir al pie de la letra los procesos de rehabilitación para que el cuerpo se adapte perfectamente a la prótesis puesta.
Para quién es indicada esta cirugía
La prótesis de cadera es necesaria en pacientes con dolor y graves dificultades para caminar, generalmente causadas por una artrosis de cadera avanzada. Generalmente se aplica si hay un empeoramiento progresivo de los síntomas, y el tratamiento con fármacos antiinflamatorios y fisioterapia ya no es tan efectivo.
De forma más específica, se puede decir que la cirugía de reemplazo de cadera está indicada en pacientes con:
- Artrosis avanzada con síntomas graves
- Fracturas curadas irregularmente
- Artritis inflamatoria
- Atrapamiento femoroacetabular
- Necrosis de la cabeza del fémur
No todos los pacientes pueden ser candidatos a la implantación de prótesis, por esta razón se hace un diagnostico bastante específico donde se consideran todo tipo de factores, desde qué intensidad tiene el dolor en la cadera y cuánto tiempo puede caminar el paciente, hasta si es una persona mayor que usa bastón y/o puede subir las escaleras por sí mismo.
También se considera si el anciano se sienta en cualquier silla sin problemas, si entra y sale del coche con facilidad, y todo el historial clínico que ha tenido con esta y otras afecciones. De hecho, se realizan todo tipo de exámenes para ver sus niveles de azúcar, tensión arterial y el estado general de su sangre.
Principales beneficios para el paciente
Una prótesis busca aumentar las posibilidades de movimiento del paciente, restaurando los daños ocasionados y devolviéndole su calidad de vida.
- Tendrá mucha más independencia de movimiento para caminar, subir y bajar escaleras, trotar, etc.
- Ausencia o disminución significativa del dolor físico
- Prevención de afecciones relacionadas a la artrosis de cadera y otros males frecuentes a nivel óseo y muscular
Cómo es el procedimiento
La cirugía de prótesis de cadera se realiza bajo anestesia general o epidural con sedación. Se trata de una operación muy frecuente, pero que ha experimentado importantes avances en los últimos años, ya que hoy en día se han mejorado las técnicas y los materiales utilizados, garantizando una mejor recuperación y reduciendo el dolor en el postoperatorio inmediato.
Cuando se implanta una prótesis de cadera, el primer paso es eliminar el hueso y el cartílago dañados. Estos componentes dañados pueden ser diferentes, por lo que la prótesis puede sustituir la cabeza femoral, la cavidad acetabular, etc. La prótesis dura entre 15 y 20 años, y el tiempo que se necesita para la cirugía es de 1 hora aproximadamente.
En algunos casos es posible realizarla mediante un procedimiento mínimamente invasivo que ofrece una reducción significativa del tiempo de recuperación tras la operación, asegurando una movilización temprana. Esta cirugía tiene un alto índice de éxito, pues casi todos los pacientes aseguran estar plenamente satisfechos con los resultados.
Cuidados posoperatorios necesarios
Esta operación incluye necesariamente un periodo de rehabilitación que, si no se sigue con cuidado y atención, puede hacer que incluso una operación impecable no sea exitosa con el tiempo. Sin embargo, la fiabilidad de las prótesis modernas y su durabilidad hacen poco probable que sea necesaria una segunda operación.
Para empezar, la estancia en el hospital tras la implantación va de 3 a 6 días, donde a menudo es posible que el paciente camine con muletas el mismo día de la operación o un par de días después. Además, entre los cuidados posoperatorios más comunes se pueden mencionar:
- Uso de muletas por un periodo de 2 semanas a 1 mes
- Terapia anticoagulante para prevenir la formación de coágulos de sangre después de la cirugía
- Fisioterapia y programas de rehabilitación, estos incluyen ejercicios y caminatas de acuerdo al estado físico del paciente
El tiempo de recuperación completo va de 3 a 4 meses, por supuesto, los tiempos pueden variar significativamente dependiendo del paciente y se deben seguir todas las recomendaciones del especialista.
Recomendaciones generales para pacientes que necesitan una prótesis de cadera
- Es imprescindible que el paciente se someta a algunos exámenes preliminares de rutina.
- Según el historial clínico del paciente, el especialista debe determinar cuál es la mejor vía de acceso quirúrgico (anterior, lateral y posterior).
- Hay que tomar en cuenta factores de riesgo, como la inestabilidad articular, las lesiones nerviosas o vasculares y las infecciones superficiales o profundas.
- En la rehabilitación se recomienda asistir a clínicas especializadas en fisioterapia para tener mejores resultados.