Técnicas de higiene y aseo para personas mayores

Uno de los factores más importantes que influyen en la salud de los adultos mayores son los hábitos de limpieza corporal. Aunque existen muchas maneras de hacerlo, lo ideal es establecer una rutina de acuerdo a cada uno. Por eso, es esencial conocer las principales técnicas de higiene personal y de aseo y la forma correcta de aplicarlas.

Estas prácticas mejorarán el estilo de vida de muchos ancianos, No solo les ayudará a mantenerse en excelentes condiciones físicas, sino que también tendrán una influencia positiva en su salud emocional.

La limpieza de los dientes y la boca

La cavidad bucal es un área en la que pueden surgir diversos problemas durante la vejez. Entre ellos, la aparición de caries, mal aliento o periodontitis. Sin embargo, con estos métodos es sencillo prevenirlos:

  • Utilizar un cepillo de cerdas suaves les dará un tratamiento adecuado a las encías. Esto es perfecto para aquellos que tienen una mayor sensibilidad en ellas.
  • El dentífrico ha de contener fluoruro, pues es un componente que previene la formación de placa bacteriana.
  • Hay que asegurarse de lavar bien la parte superior, inferior y posterior de los dientes, así como los laterales y la lengua.
  • En cuanto a las prótesis dentales removibles, deben lavarse al final de cada día con un poco de agua y jabón neutro.

Una de las técnicas de aseo más prácticas para los cuidadores de los mayores con discapacidad es sustituir los cepillos por un depresor lingual y una gasa con enjuague bucal. Esto simplifica la limpieza de la cavidad y lo convierte en un procedimiento muy rápido y efectivo.

Una buena rutina de aseo corporal

Rutina de aseo corporal

 

Bañarse todos los días es indispensable para eliminar la suciedad e impurezas que suelen acumularse en la piel. En el caso de las personas de la tercera edad, es necesario tener en cuenta algunas recomendaciones:

  • El baño debe ser un espacio seguro y confortable para ellos. Se han de colocar agarraderas en las paredes y una silla para que puedan estar cómodos.
  • Conviene usar agua tibia y un jabón neutro para realizar el lavado y prevenir sarpullidos, comezón y otras reacciones alérgicas.
  • El uso de una esponja facilita el proceso, evita que queden impurezas entre los pliegues de la piel y no causa irritación.
  • Se procede a enjuagar cada parte del cuerpo, incluyendo los genitales, y luego, habrá que hacer el secado con una toalla suave.

Si se trata de un anciano que no puede trasladarse a la ducha y tiene que permanecer en cama, lo ideal es lavar cada parte de su cuerpo, una a una, asegurándose de enjuagar y secar de inmediato.

El cuidado del cabello

A diferencia del cuerpo, no hay que lavar el pelo todos los días. El cuero cabelludo de los adultos mayores se caracteriza por ser muy sensible, razón por la que solo hay que lavarlo una o dos veces a la semana, considerando los siguientes detalles:

  • Se ha de elegir un champú con manzanilla, aloe vera o miel, pues son ingredientes muy apropiados que no causan ningún tipo de daños.
  • El producto se debe esparcir por toda la cabeza con movimientos circulares. Luego hay que enjuagar con agua templada.
  • Aunque el secador es muy práctico, se sugiere retirar el exceso de agua con una toalla y dejar que el cabello se seque de forma natural.

En la actualidad, es posible encontrar champú seco en aerosol. En su mayoría no son abrasivos y hacen que el cabello quede muy limpio en cuestión de minutos sin usar agua. Esto es muy útil para quienes no tengan posibilidad de hacerlo en el baño.

La exfoliación e hidratación de la piel

La exfoliación en la pel

Entre las técnicas de higiene de mayores también destaca la exfoliación, ya que es fundamental para remover las células muertas de la piel. Aunque es un proceso muy sencillo, conviene hacer mención a algunos tips para hacerlo de la manera más apropiada:

  • Existen exfoliantes para las distintas áreas de la piel. Se tiene que usar uno especialmente para el rostro y otro para el resto del cuerpo.
  • Una piedra pómez, un cepillo o una esponja son útiles para tratar zonas como la espalda, los codos, las rodillas y los pies.
  • Hay que realizar movimientos circulares con suavidad, y posteriormente, enjuagar y secar.

Al terminar, será necesario utilizar una crema hidratante que ayudará a evitar la resequedad y descamación continua. Además, le dará a la piel un aspecto muy radiante.

Hábitos que ayudan a mantener la higiene

Es preciso mencionar que los adultos mayores deben permanecer siempre en un entorno impecable.

Las sábanas han de lavarse con un detergente suave, al igual que la ropa y cualquier otra prenda. Por su parte, los colchones han de asearse con regularidad, pues suelen absorber el sudor y las impurezas del cuerpo.

También hay que enfocarse en la higiene postural. Sentarse correctamente, apoyar los pies en el suelo o mantener la espalda recta son algunos ejercicios que favorecen el sistema musculo-esquelético y previenen otros tipos de enfermedades.

La aplicación de estas técnicas de higiene personal en los ancianos no solo les permitirá cuidar cada parte de su cuerpo y estar siempre limpios, sino que aumentará su autoestima y mejorará su calidad de vida.

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