Todo lo que debes saber sobre los distintos grados de dependencia

La dependencia es una pérdida completa o parcial de la autonomía para realizar acciones físicas, psicológicas e intelectuales. Debido a esto, la persona requiere múltiples ayudas para poder llevar una vida diaria normal. Esto se puede producir por diversas razones, aunque normalmente obedece a patologías que limitan la calidad de vida.

Esto es muy común en ancianos. Actividades como levantarse de la cama, comer, vestirse o ir al baño, se vuelven imposibles de realizar por sí solos. Es ahí donde se necesitan especialistas en cuidado de personas mayores. Sí, existe personal profesional capacitado para brindar una ayuda de manera eficiente.

¿Cuáles son los grados de dependencia?

 

La dependencia es una patología que se vuelve difícil para el que la padece y para quienes están a su alrededor. Hay algunos pacientes que poseen un tipo de dependencia mucho más aguda que otros. Para determinar si necesitan asistencia completa o parcial, se han establecido diversos grados de esta enfermedad. Aquí te explicamos en concreto cada uno.

Grado I Moderada

Es el grado más común y más simple de reconocer. Se trata de una dependencia en la que una persona requiere ayuda para hacer actividades comunes de la vida diaria. La asistencia solo la necesita en momentos puntuales y específicos. No necesita una ayuda constante, suele ser solo una vez al día.

El paciente puede requerir asistencia para recoger objetos del suelo o ir de compras al supermercado. Algunas enfermedades que la causan pueden ser la diabetes, ansiedad, estrés y distorsión de la realidad.

Grado II Severa

En el grado de dependencia severa el paciente necesita ayuda varias veces al día para realizar actividades comunes. No requiere un cuidador permanente, sin embargo demanda de un apoyo con mayor atención. 

Se le puede dificultar preparar alimentos, las rutinas de higiene personal, comer o beber. Las enfermedades que la causan son la artritis, demencia o Alzheimer.

Grado III Gran Dependencia

Este es el grado de dependencia más fuerte. Se trata de un paciente que requiere ayuda completa y constante para realizar sus actividades diarias. Esto se debe a que ha perdido de manera total toda su autonomía. No puede realizar acciones físicas, intelectuales o mentales.

Este tipo de pacientes necesitan una vigilancia continua. Requiere ayuda de una persona que esté completamente capacitada para suplir cada una de sus carencias. Los casos más comunes son los ancianos que están postrados en una cama o han perdido la movilidad.

Algunas enfermedades que lo causan son cáncer, esclerosis lateral, amiotrófica, parálisis de Bell, neuropatía y parálisis periódica.

¿Cómo cuidar a alguien con dependencia?

Cuidar a una persona incapacitada siempre será un trabajo que requiere de mucha confianza y paciencia. Cada grado de dependencia requiere un tipo de asistencia específica, teniendo en cuenta las diversas patologías adicionales que puede presentar el paciente.

Es importante que la persona a cuidar tenga un conocimiento de su condición y la disposición de dejarse ayudar. De esta manera, el trabajo del asistente será mucho más simple y habrá un compromiso mayor de ambas partes.

El cuidador realizará todas las actividades que el paciente no pueda realizar. Desde las más comunes hasta las más complejas. Es obligatorio que quien atiende al paciente busque establecer un vínculo de apego, confianza y cercanía. Así la relación será mucho más satisfactoria y con trabajo en equipo.

Igualmente, es importante que siempre se procure preservar la integridad física y emocional del paciente. En algunos casos, se recomienda solicitar ayuda de profesionales capacitados para atender a personas en estas condiciones. Para una persona sin el conocimiento médico, puede llegar a ser muy complicado ofrecer una ayuda eficaz y eficiente.

Factores fisiológicos y psicológicos que interceden en la dependencia

El estado de dependencia es una de las patologías más difíciles de afrontar. Principalmente en adultos mayores puede llegar a ser complicado aceptar la pérdida de la autonomía. No obstante, cada paciente es diferente y sus acciones pueden variar.

A medida que pasan los años o una enfermedad va avanzando, el grado de dependencia puede ir en aumento. Es causada por aspectos físicos o mentales.

A continuación, explicamos los factores que intervienen en esta patología.

Factores fisiológicos

  • Aislamiento y rechazo de la vida social y familiar, lo que impide desenvolverse con naturalidad.
  • Pérdida directa del desempeño de la movilidad.
  • Padecer enfermedades que causan limitaciones físicas que limiten la movilidad.
  • Dificultades de comprensión.
  • Alteraciones del lenguaje.
  • Problemas de comunicación oral o escrita.

Factores psíquicos de la dependencia

  • Descenso del estado emocional que impide la realización de actividades comunes.
  • Cambios de estilo de vida como mudarse de casa, país o estado.
  • Problemas mentales.
  • Desorientación.
  • Deficiencia de la memoria.
  • Apraxia.
  • Problemas de atención.
  • Dificultades en la resolución de problemas.
  • Agresividad y necesidad de tener violencia física.
  • Apatía, flojera y desánimo.
  • Adicciones emocionales.
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