Cómo tratar con personas mayores difíciles

Seguramente todo el mundo quisiera llegar a la edad adulta sin tener que padecer ninguna molestia o malestar. La realidad es que la vejez casi siempre viene acompañada de múltiples problemas y dolencias. Se pueden apreciar cambios significativos y un deterioro general de la salud.

Cuando una persona siente que no puede hacer lo que hacía antes, aparecen los sentimientos de frustración, tristeza, enojo y depresión. El carácter no es el mismo y la actitud hacia la vida tampoco. Tratar a personas mayores difíciles puede representar un verdadero desafío.

En las siguientes líneas se ofrecerán algunas recomendaciones prácticas para sobrellevar la situación de la mejor manera posible.

Un cambio que puede aliviar la tensión en el hogar

Convivir con un adulto mayor difícil casi siempre genera una gran tensión en el hogar. Si estás de manos atadas y no sabes que hacer, lo más recomendable es realizar algunos cambios. No te sientas mal por pedir ayuda.

Contratar el servicio profesional de SADA resulta muy útil. Cuentan con profesionales cualificados para atender y cuidar a tu ser querido de la mejor manera. Ellos saben exactamente qué hacer. Tienen los conocimientos y las habilidades necesarias para ponerse en el lugar de la persona mayor difícil.

Los cuidadores a domicilio son el apoyo que necesitas. Con su ayuda podrán distinguir los diversos tipos de personalidad y actuar en conformidad a las necesidades particulares.

Hay ancianos que siempre están a la defensiva, otros que asumen una actitud de víctima o como si nada les importara. La empatía con los adultos mayores es la clave en estas circunstancias. En muchos casos, el trato bien dirigido produce respuestas muy favorables.

Consejos para tratar a las personas mayores difíciles

Con la ayuda de los expertos las cosas suelen ser diferentes. En SADA saben que la atención a este tipo de personas produce un gran desgaste emocional y físico para la familia. Con el trabajo y todas las ocupaciones que tienes, la mejor decisión que puedes tomar es dejarte ayudar.

Recuerda que están preparados para asistirte y orientarte. Sigue leyendo algunos consejos prácticos sobre cómo tratar a personas mayores difíciles.

Descubre el origen del problema

Para atender de la mejor manera posible a tu familiar debes descubrir el origen del problema. Los comportamientos difíciles a veces están asociados a patologías neurológicas, físicas o de otro tipo, aunque no siempre es así.

Jamás debes subestimar el poder de la depresión. La apatía, mantenerse alejado del círculo familiar, quejarse por todo, tener problemas para dormir o dejar de hacer las cosas que le gustaban, son solo algunas de las señales de que algo no marcha bien. Probablemente estás frente a un cuadro depresivo, por lo que debes buscar ayuda médica.

No te sientas aludido

El mal carácter de los adultos no es algo que debas tomarte de forma personal. Las reacciones adversas casi nunca tienen que ver contigo sino que se atribuyen a sus propios problemas como la edad, el estado de su salud y la imposibilidad de ser como eran antes.

Escucha con atención

Crea espacios oportunos para motivarlos a expresarse, que digan sus sentimientos y las razones de su enfado o frustración. No los juzgues ni critiques, deja que se desahoguen.

A muchos ancianos les encanta hablar y contar sus historias pasadas. Revivir esos momentos les produce una gran sensación de felicidad. No importa si ya has escuchado la misma anécdota antes, apreciarán que los escuches con atención.

Intégralos a las actividades cotidianas

Incorpóralos a las actividades cotidianas para que se sientan como un miembro importante de la familia. Asígnales el puesto que merecen. Deja que tengan cierta autonomía. Si hacen algo, no importa si no queda perfecto, nunca los desalientes.

Según las circunstancias y sus condiciones de salud, anímalos para que salgan, caminen, compartan con otros adultos mayores, que experimenten y se integren a la sociedad. Resulta indispensable evitar largos momentos de soledad.

Dedícales tiempo de calidad

Acompáñalos y dedícales tiempo de calidad. Conversa sobre tus cosas o algún tema que sea de su interés. Pídeles un consejo o planifica determinada actividad conjunta. Que perciban lo importante que es para ti pasar tiempo con ellos.

Motívalos a aprender cosas nuevas

Nunca es tarde para aprender cosas nuevas. Descubre en esta nueva faceta de su vida que les gusta y procura que se ocupen en algo que los haga sentir bien. Existen múltiples actividades destinadas a ejercitar el cerebro y retrasar el envejecimiento.

Cultiva la paciencia

Los ancianos muchas veces no saben cómo controlar lo que sienten. En un momento están melancólicos y en un abrir y cerrar de ojos demuestran enfado o alegría. Mantener la calma y cultivar la paciencia son factores esenciales. Inhala y exhala antes de actuar.

No discutas, más bien intenta comprenderlos y ponerte en su lugar. Podrían ser un poco lentos para responder una pregunta o llevar a cabo alguna tarea. Desesperarse no tiene sentido.

 

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