A medida que una persona va entrando en años, tanto los músculos como los huesos pierden fuerza, haciéndose muy débiles. Esto da paso a diferentes accidentes como por ejemplo mayor pérdida del equilibrio.
Según diferentes estudios, el riesgo de caídas aumenta a medida que van pasando los años. Alrededor del 30? los mayores de 65 años sufre una caída por año, mientras que los que superan los 80 años, esta estadística se sitúa alrededor del 50%.
A pesar de que cualquiera puede pensar que levantar a una persona mayor no supone ninguna dificultad, nada más lejos de la realidad. Se necesita técnica y mucha fuerza para no hacer daño. Existen varios métodos que pueden ayudar mucho, sobre todo cuando se trabaja como SADA, los Cuidadores de Ancianos en Jijona.
Levantar con grúa
En este método no se emplea la fuerza. Apoyados en grúas de movilización y traslado se puede hacer el cambio postural.
Sin embargo, sabemos perfectamente que este tipo de aparatos no está disponible en todos los hogares donde haya personas mayores. También existen otros métodos que son igualmente beneficiosos.
Desde la cama
Para levantar a una persona mayor desde la cama en primer lugar es necesario identificar en qué posición se encuentra. Si aún tiene habilidades para moverse, hay que incluirlo en el proceso.
Si la persona está acostada boca abajo o de lado, lo primero que debe hacerse es ponerle boca arriba e incorporarla a 90º. Poco a poco, ir girándola y así facilitar la acción de ponerse de pie.
Levantarle tras una caída
Cuando se ofrece prestación de servicios de ayuda a domicilio hay que estar preparado para cualquier dificultad que pueda presentarse. Las caídas no son precisamente algo ajeno.
En primer lugar, es necesario identificar la causa de la caída, ya que en base a esto se puede actuar de forma más oportuna.
Por deambulación
Conocido también como desvinculación de la realidad, se presenta en personas con padecimientos mentales, tales como Alzheimer o demencia senil.
En estos casos, lo primero que debe hacer es transmitir tranquilidad al paciente. Manten una postura calmada y ayuda con expresiones que vayan poco a poco bajando este estado de exaltación en el que se encuentra el paciente.
Ellos, por desesperación querrán levantarse de manera inmediata. Esto podría causarles un mareo repentino y caer nuevamente. Por eso, hay que ir poco a poco, estableciendo comunicación y mostrando algunos objetos familiares puede mejorar mucho el panorama.
En caso de que por la caída hayan perdido el conocimiento, es necesario llamar a personal cualificado de manera inmediata. Procura no tocarlo ni mucho menos moverlo. De este modo, evitamos hacer más daño.
Pasos para levantar a un adulto mayor del suelo
Podemos resumir el proceso en cinco pasos.
- Una vez en el suelo, nos acercamos hasta ella. Si está consciente, vamos poco a poco hablándole mientras lentamente le sentamos en el mismo suelo. Todo con la mayor tranqulidad posible
- Nuestras piernas deben servir de apoyo. De este modo, podremos evitar que vuelva a caer hacia atrás. Ponemos los pies hacia cada lado de la cadera del paciente, teniendo uno más adelante que el otro.
- Ahora, poco a poco, vamos doblando las rodillas y con nuestras manos les sujetamos a la altura del abdomen. No hay que presionar mucho para evitar hacerles algún daño. De este modo, los brazos del paciente quedarán por encima.
- Ahora, vamos estirando las rodillas para empezar a levantarle despacio. Un pie debe estar más atrás de otro. De este modo, podemos aprovechar nuestro propio peso y tomar impulso para levantarlo.
- Vamos alineando el cuerpo hasta conseguir levantarlo, ya que con la columna doblada tendemos a perder fuerza.
Levantarle desde una silla
Ahora, veremos el paso a paso, pero desde una silla, ya sea de ruedas o común en casa.
- Pidiendo un poco de su ayuda. Deberá utilizar sus brazos para empujarse o impulsarse hacia arriba, por supuesto que con calma y haciendo uso de tu ayuda.
- Como apoyo, debes estar colocado delante de él. Pon sus manos sobre tus hombros.
- Coloca tus brazos sobre la cintura del paciente. Ahora, júntalos por detrás de su espalda y levántale poco a poco.
Acompañamiento no es igual a dependencia
Puede que a medida que una persona va entrando en años, va a requerir asistencia en muchas tareas que para algunos parecen sencillas. No obstante, darles un poco de libertad intervendrá directamente en su estado de ánimo.
Esto quiere decir, que aún y cuando les apoyemos en algunas cosas, es aconsejable permitirles que hagan muchas tareas solos hasta el punto que puedan. Esto, por supuesto, si su estado de salud y condición física lo permite.
Tener acompañamiento en casa no quiere decir que el anciano se convertirá en un inútil. Al contrario, es fundamental involucrarlos en muchas de las tareas diarias. Así se sentirán valorados y que aún tienen mucho por aportar.