causas del sedentarismo en ancianos
4 Causas del sedentarismo y Tips para evitarlo en ancianos

A pesar de la edad, el cuerpo humano está hecho para moverse y alimentarse de forma saludable. De hecho, a medida que se presentan los signos de la vejez, se debe prestar más atención a los hábitos diarios, ya que el cuerpo se hace más sensible a factores externos y al daño natural del paso de los años.

Lo cierto es que los efectos sobre la salud de un estilo de vida sedentario se han sabido durante décadas, pues muchas de las enfermedades modernas están directamente promovidas por el bajo nivel de actividad física actual, desde la hipertensión y los derrames cerebrales, hasta el cáncer, la obesidad y la diabetes.

Con algunos consejos muy prácticos se pueden desarrollar hábitos mucho más saludables para mantener la energía y la vitalidad en los niveles más adecuados cuando ya empieza vejez…

Que ocasiona el sedentarismo en una persona mayor

Hay algunas condiciones que obligan a que una persona mayor se entregue a la inmovilidad y el sedentarismo con el paso de los años. Esto ocasiona que vaya acostumbrándose a un estilo de vida negativo y que traerá serias consecuencias.

Pérdida de interés y confianza

Muchos ancianos piensan que porque están envejeciendo su cuerpo ya no responderá al ejercicio, o que no se verán bien haciendo ejercicio y los demás se van a burlar, pero todo esto es falso.

Lo cierto es que, aunque aparezcan ciertas limitaciones, el cuerpo humano siempre estará listo para la actividad física. Solo se debe proceder con prudencia y de manera progresiva.

Problemas de autoestima

Con la edad pueden llegar ciertas inseguridades y problemas de autoestima, pues la soledad y las complejidades existenciales de los años dorados son un reto bastante arduo para la mayoría. Sin embargo, el ejercicio y las actividades al aire libre pueden ayudar a contrarrestar estos efectos.

Comodidades excesivas y desinformación

Es relativamente fácil acostumbrase a las comodidades del mundo moderno, cayendo rendido frente al televisor, acostado todo el día y alimentándose con las opciones más fáciles (que tienden a ser las perjudiciales).

No obstante, afortunadamente cada vez más son las personas mayores que se hacen cocientes de que mantener un estilo de vida activo les ayudará a sentirse más jóvenes sanos.

Lidiar con patologías o condiciones particulares

Cuando se diagnostican ciertas afecciones como hipertensión arterial, artrosis, problemas cardiacos o digestivos, las personas mayores se sienten cohibidas o cansadas para realizar ejercicio o hacer algo tan simple como salir a caminar a 20 minutos.

Y aunque se deban tomar ciertas medidas de prevención, tener un estilo de vida activo será mucho más beneficioso que no hacer nada por temor a empeorar o lesionarse, de hecho, nada bueno se saca de ser una persona sedentaria.

Peligros de la inactividad

Con el sedentarismo el cuerpo humano sufre una verdadera regresión motora, es decir, una pérdida progresiva de las capacidades funcionales, no sólo de los músculos, sino también del corazón, los pulmones, los vasos sanguíneos, los nervios, la producción de hormonas y los neurotransmisores.

Estos efectos negativos se amplifican en la medida en que el estilo de vida sedentario se asocia a otros malos hábitos:

  • Enfermedades neurodegenerativas
  • Ansiedad y depresión
  • Sobrepeso y obesidad
  • Mayor peligro a sufrir golpes y accidentes
  • Osteoporosis
  • Artrosis
  • Diabetes y enfermedades metabólicas
  • Hipertensión y enfermedades cardiovasculares como el infarto
  • Síndrome de fragilidad en las personas mayores
  • Ciertos tipos de tumores

Cómo llevar una vida más activa

Paradójicamente, una persona sedentaria tiene muchas más probabilidades de estar siempre cansada que una persona activa. Si el cuerpo funciona con frecuencia, se cansa con la dosis correcta de movimiento y luego se le permite recuperarse con el descanso y una ingesta adecuada de alimentos, la persona no se sentirá cansada, desmotivada y sin energía, por el contrario, estará más fuerte y dinámica.

Evaluarse previamente con el médico

Es recomendable realizar una evaluación general antes de empezar alguna actividad física, sobre todo si se han lidiado con patologías motoras. Además, el médico dará indicaciones precisas para evitar cualquier eventualidad.

Salir a caminar

Las caminatas son la opción más recomendada para las personas mayores, pues pueden empezar con 20 minutos diarios e ir progresando con el tiempo. Si las condiciones son propicias, también se puede trotar un poco.

Ejercicios en casa

Existen todo tipo de programas físicos especializados en casa para los ancianos se mantengan en forma y ayuden a estimular su sistema metabólico. De hecho, en casa de cuidado profesional se emplean frecuentemente.

Complementar con otros hábitos

Para estimular la actividad física es necesario llevar una dieta con bajas grasas y azúcares. Al mismo tiempo, se deben llevar buenos hábitos de sueño para que el cuerpo esté mucho más dispuesto a hacer ejercicio.

Con estos consejos se conseguirán muy buenos beneficios, ya que el ejercicio restablece la correcta producción de neurotransmisores, mejorando el bienestar psicoemocional y un estado de ánimo saludable, mientras ayuda en el estado integral del cuerpo.

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