Como actuar ante el calor con las personas mayores
Calor y Personas mayores: ¿Cómo actuar?

Aunque la temporada de verano suele alegrar a los más jóvenes, es importante prestar mucha atención a los efectos del calor en las personas mayores o dependientes, ya que puede ser muy perjudicial para su vida diaria, e incluso puede ser un detonante para el desarrollo de ciertas patologías.

De hecho, un golpe de calor en un anciano ataca directamente a su sistema nervioso central, saboteando todos los procesos regulares de su cuerpo y haciéndolo mucho más sensible a tener episodios de deshidratación, fatiga, cansancio, etc. Por suerte, existen algunas recomendaciones muy útiles que pueden ayudarles a tener unos días de verano más tranquilos y reconfortantes.

Por qué afecta tanto el calor a las personas mayores

Sin duda alguna, un individuo sano y joven combate mejor las altas temperaturas que una persona en estado de senectud, ya que el cuerpo de un anciano tiene que trabajar mucho más para intentar bajar la temperatura y se desgasta con facilidad, de hecho, los tiempos de recuperación e hidratación se atrasan hasta en un 80%.

Además, una persona mayor transpira muy poco y puede ser incapaz de mantener una buena temperatura corporal y regular su tensión arterial. Por otra parte, los efectos del calor en los ancianos tienen la complejidad de ser muy silenciosos en la mayoría de los casos, demorando la ayuda de las personas alrededor y aumentando las posibilidades de que sufra consecuencias.

Posibles riesgos

Un golpe de calor en un anciano (sea autosuficiente o no), puede tener consecuencias peligrosas que van desde ingresos hospitalarios hasta la muerte:

  • Subidas drásticas de tensión arterial
  • Preinfartos
  • Accidentes cerebrovasculares
  • Anemia y debilidad
  • Episodios de desmayo causados por agotamiento y deshidratación
  • Problemas en las articulaciones
  • Problemas digestivos y urinarios

Adicionalmente, también es importante tomar en cuenta el historial clínico del anciano, ya que si ha sufrido alguna de estas patologías puede tener más probabilidades de reincidir si enfrenta un golpe de calor sin las medidas adecuadas.

Cómo cuidar a los ancianos del calor

Para evitar las enfermedades relacionadas con el calor, basta con adoptar algunas pequeñas precauciones. Por ejemplo, en verano NO hay que salir a la calle durante las horas más calurosas del día y mantener siempre un nivel de hidratación alto, bebiendo no sólo durante las comidas, sino también durante las actividades diarias normales.

Es bueno cubrir y oscurecer las ventanas durante las horas más calurosas con la ayuda de cortinas y persianas. Del mismo modo, es necesario mantener el sistema de aire acondicionado funcionando correctamente, si no es el caso, también son recomendables los ventiladores para mantener los espacios lo más frescos posible.

Además, es fundamental que los ancianos mantengan una dieta equilibrada, rica en frutas y verduras, basada en alimentos sanos y ligeros, teniendo en cuenta los consejos dietéticos del médico en relación con otros padecimientos que pueda tener el paciente. Ciertamente, es primordial eliminar de la dieta todos los alimentos que contengan grasa o que estén cocinados con muchos condimentos.

Por fortuna, actualmente existen casas de cuidado y personal de salud profesional que pueden atender a los ancianos en caso de que se queden solo en casa onecesiten una ayuda extra para lidiar con las altas temperaturas. Esta es una excelente alternativa para que puedan mantenerse tranquilos y evitar las consecuencias peligrosas los agresivos calores de verano.

Otras recomendaciones

Los especialistas también recomiendan que los hogares y las casas de cuidado para ancianos estén condicionados todo el año para combatir el calor, ya que con el cambio climático se pueden experimentar olas de calor cuando menos se espera. Algunas recomendaciones adicionales pueden ser:

  • Instalar termómetros en las habitaciones para controlar la temperatura y asegurarse de que no suba en exceso.
  • Humedecer el ambiente colocando un recipiente lleno de agua en cada habitación para compensar la sequedad del aire.
  • El anciano debe abstenerse de consumir alcohol y bebidas azucaradas.
  • Tomar duchas o baños más frecuentes les ayudará a sentirse frescos y relajados. Es mucho mejor si estos baños son con ayuda de la familia o personal capacitado para el trato con mayores.
  • En caso de que estén en cama de forma permanente, se les debe refrescar frecuentemente con una toalla húmeda, evitando el uso de jabones con mucho olor y perfumes.
  • Se pueden aplicar cremas para que la piel quede bien hidratada, pero sin que tengan olores e ingredientes demasiado fuertes.
  • Deben cambiarse de ropa continuamente, es mejor que lleven ropa de color claro hechas de algodón y de lino.
  • Es esencial programar la temperatura y que ésta NO sea demasiado baja en comparación con la temperatura exterior.
  • Como es importante mantener vivas las relaciones personales en la vejez, es necesario salir a pasear en las horas más frescas del día.

Con la ayuda adecuada, y todas estas recomendaciones, se les puede regalar paz y armonía a los ancianos en los días de verano que son tan demandantes para ellos. Así pueden permanecer frescos evitando los peligros inminentes de las altas temperaturas.

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